Historia de la Galette

La galette es una de las obras gastronómicas de España y varios países de Europa, se puede servir como plato principal y en ocasiones también se presenta como postre. Se pueden disfrutar en las casas, así como en cafeterías y restaurantes, además su sabor es realmente delicioso y su preparación sencilla. Al mismo tiempo, tiene una historia interesante.

Todo comenzó en la época de la civilización romana, allí el plato se preparaba y servía para disfrutar durante la celebración de la llegada de la primavera, así como cuando se esperaba la próxima cosecha. A través de los siglos la tradición se mantuvo y se continuó preparando.

Posteriormente, en el noroeste de Francia, exactamente en Bretaña durante el año de 1390, fue donde se produjo oficialmente el crepé, este era un alimento tan básico como el pan, con el tiempo se fueron creando variaciones y se comenzó a servir con rellenos.

Expansión del sarraceno

Por ejemplo, cuando comenzaron los viajes de los cruzados a Asia, se produjo también la expansión del trigo sarraceno a toda Europa y allí comenzó exactamente el tiempo de las galettes, las cuales se preparan con el sarraceno y es por esto que resultan de un color más oscuro y es con este rasgo que se diferencian de los crepes, además que son siempre salados.

Poco a poco las galettes comenzaron a expandirse a otros países de Europa, justo a cada lugar donde emigraban los franceses y fue de esta manera como lograron asentarse en las cocinas de España y a convertirse en un plato básico hasta la actualidad.

La preparación de este plato implica agua y sal además de la harina, aunque también puede implicar leche y huevos. Luego de mezclados todos los ingredientes, se deja el resultado dentro de la nevera o heladera un par de horas para que repose y se intensifiquen los sabores y luego se cocina a una temperatura de 250°.

En cuanto a las mejores características de las galettes, los expertos señalan que se trata de un prominente sabor a sarraceno y una textura crujiente, la compañía puede ser embutidos y cualquier otro sabor salado, más sidra o jugo de manzana.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *